Friday, August 17, 2018

Pasa el tiempo

La luz del sol que a veces cambia, clara y suave en la mañana, oscura y dura cuando la noche llega
no muchas horas pasan entre una y la otra, no muchas cosas suceden entre la frescura y la madurez
El tiempo pasa y los segundos arrastrados por las horas no dice mucho sobre lo que pasa
El tiempo pasa y solo en los relojes se ve como pasa, y en las arrugas de aquella señora que mira por la ventana, y en las copas de los árboles que a veces están y otras veces se van, y en las flores que adornan la maceta de mi edificio.
Los calendarios ahí están, pasan y pasan, mes tras mes, año tras año, son papeles, son casillas con números, son días sombreados de un color especial seguidos de otros que parecen no tener nada anormal. Así el tiempo pasa y un día solo será el reloj sobre la mesa de noche deteniéndose cuando la cuerda no de más.

Tuesday, February 21, 2017

El muro

A las 5:00 a.m. se levantaba todos los días Ernesto Gutiérrez. Tenía que llegar a las 7 a.m. a su trabajo que quedaba a unos 15 kms. de su casa, en el extremo occidental de la ciudad, por donde el río Bogotá pasaba entre lotes baldíos, dejando un olor nauseabundo e inmundo. Ya se había acostumbrado a ese olor y a veces pensaba que tal vez un día lo llegaría a extrañar. Como venía diciendo, a las 5 a.m. se paraba rápido de su cama, sin una pizca de pereza, se enjuagaba la cara, los brazos, el cuello y los hombros en el baño improvisado que había podido construir una semana atrás en una humilde casa que poco a poco había podido levantar hacía ya 10 años.  Primero empezó con una habitación, luego puso un mesón con un lavaplatos que le habían regalado, luego otra habitación para los niños  y así de ladrillo en ladrillo  y muy lentamente Ernesto tenía cuatro paredes, muy sencillas, muy diferentes a las paredes que veía en el sitio donde trabajaba, pero al fin y al cabo sus paredes.  Con él vivían sus 3 hijos, ya todos habían pasado la infancia que por lo demás no había sido sencilla, llena de necesidades, de discusiones, de carencias, de lágrimas saladas, muchas lágrimas saladas. Pero lo habían superado a punta de algo que ahora poco se ve, hallando en medio de temas  triviales, de trastos sin uso que a los ojos de muchos otros podrían ser solo basura, pequeñas cosas que los unían y les daban esperanza en medio de todos esos problemas, porque Ernesto tenía ese atributo que tan pocos seres humanos tienen, ese atributo que les permitía sonreír en medio de un barrizal, ver colores donde el hambre y la tristeza solo dejan negrura y oscuridad, proponer un juego cuando todos los juguetes estaban rotos o tal vez ni siquiera había. Tantas navidades así, tantos cumpleaños así, con una torta de 3000 pesos que él decoraba con baratijas y sobre la cual ponía cualquier cosa parecida a una vela para que sus hijos siempre tuvieran en la cabeza el recuerdo de que su padre no había olvidado las fiestas que para todos eran importantes. Pero no todos soportaron eso, Consuelo, su esposa, que lloraba casi a diario y sufría como nadie esa situación de pobreza,  a los 3 años de nacer Valentina, la menor de los tres hijos, se llevó en una maleta las pocas pertenencias que tenía dejando solo una nota escueta donde le reprochaba a su marido su incapacidad para conseguir un mejor empleo. En sus momentos de furia lo llamaba  cobarde, falto de pantalones, blandengue. En la carta que dejó volvió a repetirlo con claro desprecio: "Por esa falta de pantalones somos así de pobres mientras el resto de mi familia si surge. Tenía que fijarme en un blandengue y cobarde, pero menos mal me doy cuenta ahora porque este infierno no hubiera podido haberlo aguantado más. Adiós y espero no deje morir de hambre a mis hijos. Ah y no me busque, no quiero volver a verlo". Claramente él sabía que había cometido errores, que  a veces gritó, a veces lloró, a veces se desesperó, pero también tenían muy claro en su cabeza que siempre la amó, que nunca vaciló sobre ese amor y que trató de esforzarse al máximo en darle algo mejor. A las 6 ya todos estaba listos, salieron al mismo tiempo, Valentina en un alimentador que la acercaba a la troncal más cercana, José y Juan en bicicleta tomaban ruta por calles destapadas hasta encontrar el carril de la cicloruta y él tomaba un bus destartalado, de los pocos que quedaban en la ciudad, que lo dejaba a a unas 15 cuadras de la obra donde estaba trabajando desde hacía 18 meses. Llegó a tiempo, 2 minutos antes de las 7.  Jorge, uno de los capataces de la obra lo saludó eufóricamente "siempre a tiempo Ernesto, sabe hermano que no recuerdo haberlo visto llegar ni un minuto tarde en todos estos meses". Estaba sonriente, como pocas veces, y eso era raro porque Jorge era un tipo serio, a veces pasaba de amargado. Reunió a su equipo de obreros ofreciéndoles descansar sobre unos bultos de cemento que estaba amontonados en una esquina de la construcción. "Hoy ya por fin vamos a terminar ese muro que pidieron los arquitectos, se que ha sido jarta su construcción, esa parte del lote es muy irregular pero ellos ven eso y me dijeron que si lo terminamos antes de las 4 p.m. que viene uno de los gerentes de la empresa, nos dan una platica extra, si no estoy mal 250 mil pesos extra en la quincena para cada uno. Entonces que el almuerzo sea solamente de 10 minutos. ¿de acuerdo?". Todos se miraron entusiasmados, 250 mil pesos era bastante dinero, casi la mitad de lo que le llegaba en una quincena. Y a cambio de recostarse 40 minutos a la hora del almuerzo valía la pena el esfuerzo. Ernesto empezó a imaginar lo que podría comprar. Por fin un mercado decente o quizá zapatos para sus hijos, de 40 mil pesos, había visto una promoción en un almacén que quedaba a unos 15 minutos de su casa. Zapatos para sus hijos y un refuerzo para el mercado. "Y otra cosa que quería decirles muchachos", Jorge interrumpió los sueños de todos los obreros. "Ustedes saben que esta obra la acabamos en un mes y los dueños del proyectos están felices, si entregamos todo a tiempo los arquitectos garantizan que nos quedamos todos trabajando en un nuevo edificio de la constructora, pero lo mejor, nos aumentan el salario 15%". Todos se miraron entre contentos y confundidos. La mayoría no sabía multiplicar o sacar una cuenta con porcentajes. Miguel Pachón, uno de los obreros más viejos se paró de manera tímida y preguntó: "Cuánto es eso don Jorge?". El capataz sonrió ampliamente, y dijo "por ahí unos 150 mil o 200 mil pesos para cada uno".  Ahora solo había caras de esperanza, de sueños, de ilusiones. Volvió a interrumpirlos su capataz "pero entonces arranquemos muchachos, que ya son casi las 7 y media".


Arrancaron con entusiasmo, más felices que otras veces, ordenados, concentrados en terminar ese muro interminable mientras el sol picante de Bogotá se reflejaba fuertemente en sus rostros curtidos. Cada uno tenía sueños en sus cabezas, mercados, un regalo para sus hijos, o para sus esposas, o quizá una ayuda para sus padres envejecidos o tal vez la bicicleta que necesitaban para transportarse en el día a día. Así pasó casi toda la jornada, entre risas sinceras y rápidas que no desviaban la atención de los trabajadores. Jorge se acercó al muro faltando 15 minutos para las 4, ya solo faltaba un trozo por adoquinar. Y allí estaba Ernesto, sonriente, con la misma abnegación absoluta con la que lo conoció el capataz el día que lo contrató, dando los últimos retoques de la parte que le correspondía. "Ya casi termina Ernesto, muy bien, justo a tiempo, como es usted siempre". Ernesto, subido sobre  un andamio, con su traje lleno de cemento y polvo sintió un zumbido, y luego un movimiento que crecía poco a poco. Cuando puso el último ladrillo del gran muro que rodeaba el edificio de apartamentos de 3.900 millones de pesos, en pocos segundos, como piezas de dominó, todo lo que habían hecho la última semana se vino abajo, toneladas de cemento, de ladrillos, de concreto, de sueños y esperanzas. Ernesto vio todo eso en 2 segundos y sus hijos como un relámpago pasaron por allí y Consuelo lo volvió a mirar como alguna vez lo había visto, con amor, con una sonrisa fuerte y sincera. Sintió el peso sobre su cabeza, muy rápido, un grito ahogado que no escuchó y vio a  sus padres jóvenes que lo volvieron a cargar en sus brazos, allá entre todos esos árboles de mango que él recordaba aún en sueños.  El estruendo dejó a todos atónitos y asustados, el Gerente se asomó por la ventana de su auto, Jorge se arrodilló sobre los escombros, nadie dijo nada, nadie gritó, nadie se movió, todos miraban y miraban pero nadie se atrevía a decirlo, a reconocerlo.

Wednesday, December 14, 2016

Nadar

El agua de la piscina, sumergirme dentro de ti.
El calor del agua, como cuando estoy en tu interior.
Sentir que me ahogo, en el éxtasis de nuestro amor.
Los brazos duelen, cuando me atrapas entre los tuyos.
Las piernas que no pueden patalear más, porque las enredas con tus pies.

Un nuevo estilo, después de libre, de pecho, Un estilo que hicimos,
sin técnica preconcebida, sin maestros, sin práctica.
Sumergirnos, sentir que nos ahogamos, sentir la llegada como cuando salimos del agua
y tomamos de nuevo aire que nos devuelve a una vida, una vida sin ti.

Tuesday, November 22, 2016

03-05-2016
Pero antes de todo eso quisiera salir de esta jaula, y tirarme en una cama, dormir, ver televisión hasta hartarme, irme a una piscina, tomar un café mirando el horizonte, volver a dormir, ir a cine, una, dos, tres veces, tomar un vino, o dos, y luego una jarra de cerveza, comer, vomitar si me siento mal, repetir que no lo volveré a hacer, acostarme y luego levantarme en medio de la montaña, respirar el frío del lago, sentir el viento en mi brazos y en mis piernas y luego sumergirme en las olas de mares claros y luego en mares oscuros y salvajes, y sentir que me ahogo para luego ser devuelto a la superficie polvorienta por una mantaraya gigante.


Escuchando una de Skid Row que no conocía

Tuesday, October 11, 2016

Y el tiempo pasa, y aún dentro de la celda. No queremos salir, no podemos salir.

"Tired of lying in the sunshine staying home to watch the rain. 
You are young and life is long and there is time to kill today. 
And then one day you find ten years have got behind you. 
No one told you when to run, you missed the starting gun. "

De Time By Pink Floyd

11/10/2016

la impresora queda a mi lado
todo el día imprime
imprime mucho
es una máquina
entiende un idioma
un protocolo, si queremos ser más exactos
fue programada para hacer ciertas cosas
no se mueve
no se puede comunicar con otras impresoras
solo recibe órdenes
una hoja, 100 hojas, a color, en blanco y negro, doble cara
y así se la pasa todo el día
yo veo todos mis conocidos en oficinas
a mi lado,
los que están en otro edificio
los que tienen hijos
y los que no lo tienen
y son iguales a la impresora
yo soy como la impresora
fui programado para hacer algo específico
día a día puedo aprender nuevas cosas para hacer eso que me piden
estudio un pregrado, una maestría, un doctorado, una certificación, muchas certificaciones,
y me pagan por eso
y eso que me pagan lo gasto en algo que hacen otros
el de la caja del supermercado
y el del taller
el de la fábrica de muebles
y así todos  en círculos
consumiendo el planeta
sin nada de conciencia
repitiendo
imprimiendo las órdenes que nos dan
esperando que pase el reloj
que llegue el fin de semana
las vacacoines
la noche, la muerte
hoy la tarde estará adormecida por un partido de fútbol
las conciencias estarán alineadas con un espectáculo
y mañana será todo igual
más viejos
con menos tiempo para reaccionar y para vivir, si eso pudiese hacerse claro

Wednesday, October 05, 2016

La vanidad

hoy vi la ciudad fea, la gente fea, hoy estoy cargado de apatía, no le tengo mucho fe a esta humanidad, es como trasladar todas esas fealdades que nos muestran los libros a esta gris realidad. La mezquindad que nos muestran en juego de tronos, lo que nos muestra posteguillo en sus libros sobre los emperadores, lo que maupassant y ribeyro mostraban en sus cuentos o tolstoi o dostovieski, solo estamos ante una muestra más de la perdurable condición humana, la más notable, la menos imperecedera. No nos debemos aterrar de esto que pasó porque al final va a seguir ocurriendo durante toda la existencia de esta raza así existan voces que se nieguen a eso y que lo denuncien y que promuevan su eliminación. Vuelvo siempre  a recordar esa frase celebre y cierta que decían en el abogado del diablo, "vanity, definitely, my favourite sin"


Tuesday, April 07, 2015

Los caminos que no llevan a ningún lado

El caminante huía de una historia triste, de una mujer que lo había sometido a la derrota una y otra vez, noche tras noche, al despuntar el día o cuando la luna mojaba el cielo con su luz. Que amargado fue el caminante en esa celda que se había autoimpuesto, la comida había perdido su sabor y su aroma, las flores no valían la pena, el agua fresca era casi como un veneno que heria su garganta que siempre estaba reseca.

Tuesday, December 02, 2014

"promesas rotas antes se nacer, brillan al caer, brillan al caer"

Wednesday, November 12, 2014

fragmento de despedida

Desgraciados aquellos
que nunca conocerán el corazón de la tierra.
Yo, gracías a Dios, encontré en ustedes
las pistas para hallarlo en los laberintos de la oscuridad

Escrito el 19/01/2008 cuando renunciaba para avocarme a la literatura. Proyecto Fallido.

Thursday, October 16, 2014

la gitana

La gitana batió sus alas llenando de colores la oscuridad del caminante. Este extasiado la mira, la observa, la detalla, le sonríe, suspira, siente como su corazón se agita fuertemente. Su túnel deja de existir por un breve momento.

31 de julio de 2014

Thursday, September 18, 2014

el camino del sol

"un trueno sonó y pude volar por tierras montañas y el mar la, vida sentí oh dentro de mi y el viento pude acariciar y descendi sobre el desierto y un ser superior me dijo del centro sagrado, ¡Por el camino del sol!"

Monday, August 25, 2014

Disociador

Yo me quedaba viendo a Matías  y me decía "Este no es  ese sujeto simpatico, de amigos, de bohemia con muchos amigos literatos, pintores, músicos. De esos a los que en el lanzamiento de sus libros va mucha gente, conocida o desconocida, los que posan abrazados con esos cómplices de borracheras y letras y peomas y marihuana". Me sentía abatadida estando allí en Luvina, en el lanzamiento de un libro simple y tonto de un escritor con muchos amigos pero con poco talento. ¿cómo Matías se había autoexiliado de ese mundo? ¿cómo demonios iba a dar a conocer su libro si era detestado en esos círculos de artistas? En ese momento de reflexiones Carmén se me acerca, me ofrece una copa de vino y me susurra al oído. "Querida no mereces seguir así por ese disociador, aquí están tus amigos, tu familia y hasta quizá tu verdadero amor". La miré fijamente pero no supe que responderle.

Wednesday, August 20, 2014

Cocos

Hay cosas que nunca podremos cambiar, por ejemplo miro la palmera que me acompaña todos los días todo el día y se que sus cocos, que a veces bajan y a veces nunca caen, siempre tendrán una piel dura y áspera. Quizá sea cuestión de aceptar que no sea fácil llegar a su agua y a su piel suave, quizá a veces queremos que fuera más sencillo pelarlos, pero nada puede hacerse, el coco seguirá siendo un fruto duro y esquivo

Tuesday, August 12, 2014

Acacia Japonesa

Conocí un árbol la acacia japonesa
Que con ese nombre pensaría uno que es de Japón
Pero resultó siendo de Australia
Eran altas, otras más pequeñas, frondosas, y de ellas colgaban frutos rojos, muy pequeños, como el tamaño de una uva pasa,
Es extraño pero pocos se detienen a mirar muchos los árboles en la ciudad, por pensar que son mobiliario de las calles o cosas que siempre han estado y estarán allí

Friday, September 20, 2013

Así empieza

Cerró el libro con ira profunda. El acomodador de la biblioteca lo miró de soslayo, pero luego bajó la cabeza cuando él le lanzó una mirada fulminante. Era imposible que ese mediocre hay publicado su primer libro de cuentos. No tenía nada original en la universidad, pasaba raspando todas las materias y talleres de creación literaria, ningún profesor tenía mucha fe en él salvo por los comentarios que algunos hacían acerca de su disciplina para estudiar lo que era obvio que no debería haber estudiado. Pero ahora resultaba con un premio bajo el brazo y un tiraje inicial de 1000 ejemplares de ese amasijo de tripas desornedas y mololientes de lo que pretendía llamar "Colección de Cuentos". Lo peor de todo, bajo una editorial importante y grande que hacía que ese esperpento estuviera en los mostradores de las liberías más grandes del país. Se mordió la lengua y sangró, poco, pero el líquido herrumbroso ya cubría todo su paladar. Tragó pero su desprecio no bajaba, al contrario, empezó a ser la fuente de muchas ideas que poco a poco, día tras día, fueron enrollándose de manera lenta pero concreta en un plan horrendo. Eso aún no lo sabía, desde su silla en la biblioteca no concebía un plan, no pensaba ordenadamente y tampoco preveía los alcances que éste iba a tener. 

Thursday, March 21, 2013

tu sonrisa y tus lágrimas

Si fueras una sonrisa o una risa ¿cuál crees que serías?
una bonachona?, o una estruendosa y abrumadora?
o quizá una delicada, como una gota de agua?
o tal vez una blanda como una suave mañana?

Si me asomo dentro de ti pensaría que serías la de un árbol como barbol
pero en otros días tan dulce como un masmelo y más tierna que 200 pomelos.
A veces como el hilito de un riachuelo virgen
y otras, las más, como las piedras chocando contra el mar

cuál serías si fueras risa? si lo fueras no sabría
o no lo intuiría tan fácilmente, tan solo lo sospecharía.
Pero ahora que lo pienso eres risa y sonrisa
eres tormenta y rocío
calor, nieve, desierto,
fuente, fruta y carne
clamor del cielo y redención del infierno

Eres aquello que ni siquiera veo
y todo lo que miro en el firmamento
y bajo mis pies, cuando paso
y solo veo cientos de entierros.  

Si definitivamente fueras risa o sonrisa, ¿eso que importaría?
aún cuando de ti solo brazas de fuego salieran
o chorros de congelada agua
dispuesto a esperar por ti,
por nubes blancas en tu cara
los años quizá se acabaran
pero desde la tumba más extraña
allí estaría esperándote hasta el fin.


escuchando mentira de Manu y La llorona de Chavela V.

Monday, November 12, 2012

Sin dinero para viajar

No tenía dinero para viajar, así que compré un globo terraqueo, una guía de viajes y cientos de libros (en su mayoría usados) de todos los países en donde hubiese autores traducidos al español. Solo literatura, obviamente. Quizá tendría suerte con que algunos de ellos también hubieran visitado zonas del mundo sin autores propios o no tan conocidos para tener el privilegio de la traducción.

Sunday, October 28, 2012

Solo una cámara a color

Entré ese día a la oficina bancaria con bastante temor, mi espalda estaba empapada y mi frente mostraba gotitas diminutas de sudor, perlas transparentes que de vez en cuando se deslizaban por mis sienes. "tengo que hacerlo" me dije a mi mismo. Saqué una servilleta que tenía dentro del bolsillo de la camisa, lo pasé por mi frente y mis patillas esperando que brotara menos sudor. Estaba a 10 pasos de los asesores y a 15 de la directora. A mi lado derecho el único vigilante del local se adormecía recostado en la barra donde se firman los documentos. Tres cámaras dispuestas en cada uno de los costados del salón eran el único estorbo del que habría que deshacerse con sumo cuidado, viéndolas con más detalle se alcanzaba uno a percatar de que solo una de ellas era realmente moderna, las otras dos emitirían imágenes a blanco y negro y con una pobre resolución. Pero aún no había planeado como eliminarlas, ni tampoco como minimizar al vigilante y a las dos asesores y a su directora de turno. Creo que ni siquiera tendría que preocuparme de eso. Seguí caminando lentamente, sin colas era el primero de la fila, el cajero principal me invitó a seguir, "siga" dijo con voz mecánica, terminé de dar mis últimos 5 pasos, y antes de llegar al mostrador, con el pecho y la espalda totalmente humedos, la frente chorreando goterones de agua salada, y la manos totalmente entumecidas, emití un leve sonido y caí de bruces en el piso brillante de cerámica clara. Alcancé a escuchar como un grito seco salió de la boca del cajero y como el vigilante se acercaba rápidamente para soccorrerme. Mi trabajo ya estaba hecho, ahora seguía el turno de Esteban.

Sunday, August 12, 2012

El día que nos graduamos prometimos vernos en un par de años en la plazoleta donde habíamos estado durante todo ese último año. Y asi fue. Todos llegaron, diferentes eso si, algunos con el pelo más largo, otros con barba, otros con bebes en los brazos, otros llegaban en autos, algunos otros con personas que nunca había visto, otros con bastantes fotos y muchos otros con invitaciones recién impresas para sus grados o sus matrimonios, o los bautizos de sus hijos. Cuando se saludaron voltearon a mirar hacia donde yo estaba, pero solo fue algo pasajero, al cabo de un rato volvieron con sus historias y sus sonrisas y sus planes futuros; solo Carlos Arturo, que se veía un poco extraño entre todos ellos, preguntó si alguien me había vuelto a ver. No recibió ninguna respuesta. Luego él también se olvidó de eso y trató de seguir el hilo de una de las miles de conversaciones que giraban a mi alrededor.